
LA TUMBA DE VERNE
Las veces que lo visité, en el cementerio de La Madelaine de Amiens, le pregunté su secreto al creador de Nemo, Phileas Fogg, Robur y tantos otros inmortales personajes, y él me respondió remitiéndome a esas mismas criaturas. Mi secreto es el suyo, respondió. ¿No acabas de decir que son inmortales?, sonrió con ironía.
Menos suerte tuve a propósito de mi curiosidad por los motivos que llevaron a su sobrino Gaston Verne a disparar sobre él a las puertas de su casa de Amiens el día 9 de marzo de 1886. Verne se mostró hermético al respecto, de modo que le advertí que ante tamaño desaire no me quedaría otra alternativa que novelar una posible respuesta. Me desafió a que lo hiciera, no sin cierta sorna, según creí advertir.
Pues bien, lo hice, y la titulé “La tumba de Verne”. Espero que Julio sea benevolente con el resultado y acepte de buen grado que lo incluya en el álbum de mis 40 principales.